Tuertos en el país de los ciegos

miércoles, abril 09, 2008

Packt Like Sardines in a Crushd Tin Box

Buenas a todos.

Este será el primer post que haga en más de un año. Durante unos diez meses estuve trabajando como profesor de inglés los días que libraba de mi trabajo como profesor de español. Fueron diez meses en los que trabajaba todos los días de la semana, llegaba exhausto a casa, y lo último que se me pasaba por la cabeza era ponerme a escribir en el blog.

Drojah en er colacaoTras varios meses pagando el sueldo tarde y mal a los empleados, el jefe cerró todas las escuelas de un dia para otro y desapareció, quedándonos a deber dos meses de salario, el cual tardamos más de medio año en cobrar. Fueron seis meses liados con abogados y demás parafernalias, tras los cuales el gobierno japonés nos abonó el 80% del importe debido y se quedó el 20% restante como comisión. Aunque soy bastante reacio a acudir al refranero español, en este caso puedo afirmar dos cosas: más vale tarde que nunca, y menos da una piedra.

Cuando llegué a Japón hace ya más de ocho años, trabajé como camarero en una cafetería mientras estudiaba el idioma en una academia. Entablé muy buena relación con mis jefes, que en cierto sentido, se convirtieron en mi “familia japonesa”. Dos años más tarde, cuando entré a la universidad, dejé el trabajo y me puse a trabajar como profesor de español en una pequeña escuela de Osaka.

El trabajo en la cafetería se resumía básicamente en ir como un loco de arriba para abajo sirviendo cafés en un conocido edificio de oficinas en el barrio de Umeda de Osaka. Cobraba unos 850 yenes la hora, y a duras penas llegaba a los 120.000 yenes mensuales.

En noviebre pasado el propietario del local me llamó por teléfono para pedirme ayuda. Por lo visto, por mucho que pusieran anuncios en revistas, nadie se interesaba por el trabajo y andaban desesperados buscando personal. Como mi trabajo empieza normalmente a las dos y media de la tarde, acepté ir a ayudarles por las mañanas de nueve a dos.

Esto trajo de vuelta a mi vida una de mis pesadillas en este país: la hora punta en los trenes por la mañana.

Ante todo me gustaría explicar por encima cómo funciona el sistema de transporte ferroviario en este país. Tomaré como ejemplo una de las lineas con las que estoy más familiarizado: Japan Rail West.

Normalmente suele haber cuatro tipos de trenes. Los primeros son los expresos (特急), que suelen cubrir trayectos de larga distancia y para los cuales se necesita reservar asiento.

Luego estan los rapidos (新快速), que paran en las estaciones más importantes y pasan de largo en estaciones pequeñas y de poca relevancia. A diferencia de los expresos, para subir a estos trenes no es necesario pagar tarifa extra, y suelen ser junto a los semirápidos los que la gente utiliza por la mañana para ir al trabajo.

Los semirapidos (快速) son como los rápidos, con la única diferencia de que suelen parar en alguna que otra estación más de zonas con un peso demográfico considerable.

Por último están los locales (普通), que paran en todas las estaciones de la linea y son, por consiguiente. los que tardan más tiempo en cubrir el recorrido.

Pongamos, por ejemplo, que vivo en la estación de Yamazaki (山﨑), de la linea Kyoto de JR, que une esta ciudad con Osaka y Kobe casi en linea recta. En la estación de Yamazaki sólamente paran trenes locales, por lo que por la mañana, para ir a trabajar a Osaka, debería cojer el tren local. Pero en vez de bajarme en Osaka, 9 estaciones después, me bajaría en la primera estación, Takatsuki, donde haría transbordo al tren rápido que me llevaría a Osaka saltándose 6 de las 7 estaciones que hay a lo largo del recorrido. Así haría en 22 minutos un recorrido que, de haberme quedado en el local, habría tardado 31.

Al contrario de lo que pueda parecer, hacer transbordo no lleva más de un minuto, porque los trenes están sincronizados de tal manera que el tren local y el tren rápido llegan al mismo tiempo a la estación. Normalmente, suelen pasar 2 o 3 locales por cada tren rápido. Es un sistema fantástico, fiable y preciso. Pero no es perfecto: tiene sus ventajas e inconvenientes como cualquier otra cosa.

El principal punto débil de este sistema es que la mayor parte de la gente que vive en paradas locales, para ahorrarse esos 10 o 20 minutos de tiempo, acaba siempre haciendo transbordo al tren rápido en la parada más cercana. De este modo, los pasajeros que viajan en dos o tres trenes locales acaban subiendose todos en el mísmo tren rápido. Resultado: trenes a reventar, donde no cabe ni una aguja y casi no se puede ni respirar.

¡Aprieta, Manolooo ! ¡Que aun caben 20 en este vagón!Pongamos un ejemplo práctico para os hagáis a la idea. Estación de JR, Settsu-Tonda (摂津富田). Llega un tren local a las 8:02. El tren, de por sí, ya viene lleno. Se sube la gente que lo espera, sumándose a la muchedumbre que viene de paradas anteriores. En la siguiente estación (Ibaraki 茨木), bajan todos y hacen cola para tomar el rápido, que pasa a y 13. Mientras tanto, pasa otro tren local por Settsu Tonda a las 8:06, que llega a Ibaraki a 8:12. La gente baja y se une a la cola de gente que venía en el tren de las 8:02 y que todavía no han subido al rápido. De este modo todos los pasajeros del tren de las 8:02 y las 8:06 se acumulan en Ibaraki para tomar el rápido de las 8:13. A esta gente le tenemos que añadir toda la que vive en Ibaraki y coge directamente el tren rápido allí.

Cuando llega el tren rápido, suele haber unas 20 personas esperando frente al lugar donde se abre cada puerda, en filas de 2. Llega el tren a las 8:13. Como viene de Kyoto ya llega tan lleno de gente que dificilmente cabe una persona más. Se abren las puertas, no baja nadie, y todas las personas que lo estaban esperando comienzan a hacer presión desesperadamente para subir, aplastando a la gente que se encuentra en el interior.

Viene el personal de la estación y comienza a empujar para que la gente no salga despedida desde las puertas hacia a fuera debido a la cantidad de gente que se encuentra oprimida en el interior y, como es de esperar, hacen presión hacia fuera. Mientras el personal de la estación aprieta para embutir a la gente dentro del vagón, se cierra la puerta, momento en el cual retiran las manos y la gente que está al lado de la puerta queda aplastada contra ésta desde el interior.

Mucha gente, incluidos los japoneses, suelen achacar la culpa de todo esto al hecho de que en Japón hay demasiada gente, tachando el problema de inevitable. Aunque si bien es verdad que llevan parte de razón, es también verdad que hay muchas cosas que se pueden hacer para solucionarlo parcialmente, o al menos para no contribuir a empeorarlo aún más.

Primero de todo, Japón tiene una población de 128 millones de habitantes. Su densidad de población a dia de hoy es de 339 hab./ km². Como referencia, en España viven 45 millones de personas y la densisdad de población es de unos 89 hab./ km². Japón se sitúa en el puesto 32 del ranking mundial por densidad de habitantes, y España el 111. No nos dejemos engañar por las cifras. Bélgica, por ejemplo, se situa un puesto por encima de Japón, en el número 31, con una densidad de población aproximada de 341 hab./ km². Cuando uno habla de Bélgica piensa en chocolate y en Manneken Piss, no en trenes ni ciudades abarrotadas. Bruselas es una ciudad preciosa, y nadie se la imagina abarrotada como Tokyo, sino más bien lo contrario.

¿Entonces dónde está el problema? Éste reside en que, mientras que en otros paises todo se encuentra en menor o mayor medida repartido, en Japón existe la manía de concentrarlo todo en la misma zona. A nivel nacional y a nivel local. Todas las compañías se encuentran aglutinadas en Tokyo, y más concretamente en una sola zona; Shinjuku. Algunas escogen como sede Osaka, situando sus oficinas siempre en Umeda. Con lo grande que es el país, y con lo bien comunicado que está, no pueden hacer otra cosa que ponerlas todas el mísmo lugar. A los trabajadores no les queda más remedio que irse a vivir a Tokyo o a Osaka, que es donde se concentran la mayor parte empleos. Resultado: 34,394,000 personas viviendo en el area metropolitana de Tokyo y 19,220,000 en la de Osaka. Nagoya, supuestamente la tercera zona con más peso económico en Japón, tiene sólamente 2,236,000 habitantes.

Paradójicamente se da el hecho de que debería ser Japón uno de los paises en los cuales el sector servicios se encontrara más esparcido por la geografía nacional, pues es de saber por la mayoría de nosotros que es un país que registra una actividad sísmica muy alta. Poniendo todo en la misma zona, el dia que haya un terremoto, se va toda la economía a pique en cuestion de minutos. No en vano los sismólogos advierten que para los próximos años se espera un terremoto muy fuerte en Osaka y otro en Tokyo.

Si el hecho de concentrar toda la actividad económica y comercial en el mismo sitio ya es de por sí motivo suficiente como para que los trenes se llenen hasta tal extremo por la mañana, existe otro hecho que agrava todavía más esta situación. Siguiendo el afán de centralizarlo todo, las lineas de metro y de tren confluyen siempre en los mísmos sitios, de manera que aunque no trabajes en el centro, hay una gran probabilidad de que tengas que pasar por él igualmente para ir a cualquier parte de la ciudad. Esto es debido a que para hacer transbordo de una linea a otra de metro o de tren, tienes que pasar por el centro casi forzadamente, ya que es el lugar donde confluyen la mayoría de lineas.

Por poner un ejemplo, en la estación de Umeda en Osaka se acumulan las lineas de Kobe, Kyoto, circular y aeropuerto de JR, las lineas Midosuji, Tanimachi y Yotsubashi de metro, las lineas de Kobe, Kyoto y Takarazuka de los ferrocarriles privados de Hankyu, así como la linea de trenes Hanshin. El número de estaciones de ferrocarriles comprendidas en unos escasos 500 metros es de séis. De este modo hay un elevadísimo número de personas que tienen que pasar por Umeda a diario, a pesar de no trabajar allí.

Poner solución a tanto caos es, a estas alturas, ya imposible. La ciudad de Osaka está endeudada hasta límites insospechables y una reubicación de las estaciones o reestructuración de las lineas es un hecho meramente utópico. Quien viva en Osaka y tenga que entrar a trabajar a las 9 de la mañana va a tener que enfrentarse casi inevitablemente con trenes a reventar. Lo único que los usuarios podemos hacer es intentar hacer más llevadera la situación, escalonando los horarios de entrada al trabajo, salir con tiempo de casa y comportarnos adecuadamente una vez ya dentro del convoy.

En lo referente a escalonar los horarios de trabajo, las compañías japonesas o bien no conocen la situación o no quieren hacer nada para mejorarla. Por eso la hora de entrada al trabajo es, en casi la totalidad de compañías, entre las nueve menos cuarto y las nueve y cuarto de la mañana. No es que haya hecho ninguna investigación exhaustiva, pero hasta el dia de hoy sólamente me he topado con una compañía en la que los empleados entran a trabajar a las 10 de la mañana, y ésta no es japonesa: Astra-Zeneca, farmacéutica nacida de la unión entre Astra AB y Zeneca Group PLC, compañías inglesa y sueca respectivamente.

Esto me hace pensar en el chiste ese de los 100.000 chinos jugando a fútbol en una cabina de teléfonos...Lo de salir con tiempo de casa es algo que poca gente hace. Muchísima gente, a pesar de saber que debido al elevado número de pasajeros podrían quedarse en la estación sin poder subir por falta de espacio, en vez de salir de casa con unos quince minutos de margen, salen con el tiempo justo para tomar el último tren que les permite llegar a tiempo al trabajo. Al tener las compañías japonesas tolerancia cero con los retrasos de sus empleados, cuando éstos ven que no caben más personas en el tren, intentan entrar como pueden, colándose si es necesario y empujando y apretando a aquellos que estan dentro del vagón y oprimiéndolos aún más de lo que estaban. En ocasiones, cuando no consiguen meter la totalidad de su cuerpo en el vagón, se quedan encima del espacio de la puerta, impidiendo así que ésta se pueda cerrar y obligando a los encargados de la estación a venir para empujarlos e intentar hacerlos entrar de alguna manera en el convoy, que acaba saliendo con retraso. De nada sirve que por la megafonía de la estación se pida reiteradamente a los usuarios que usen el siguente tren. La cabezonería de unos acaba haciendo llegar con retraso a miles. Como una imagen vale más que mil palabras, recomiendo que veáis este video en el cual se muestra la realidad, tal cual.

Una vez dentro hay tanta gente que resulta una tarea casi imposible el cambiar la posición de los brazos para agarrase a cualquier parte. Los cuerpos van apretados. Los constantes frenazos del tren hacen que los pasajeros se abalancen los unos encima de los otros en una especie de efecto dominó empujados por la inercia de la frenada. Pero nadie cae al suelo. No hay espacio para ello: el que está al lado evita la caída, y éste a su vez se precipita sobre otra persona. Y así ad nauseam.

Pese a todo ésto, muchísima gente pasa de todo y hace lo que le da la gana aunque esto contribuya a empeorar la situación aún más y moleste a muchísimas personas. Estos desconsiderados se podrían clasificar en los siguientes grupos:

- Gente que lee en medio de la muchedumbre. Éstos no hacen el más mínimo esfuerzo por agarrarse a alguna parte, mantener el equilibrio o contrarrestar parcialmente la inercia de las frenadas con sus piernas. En vez de eso, dejan caer todo su peso sobre las personas que se encuentran a su alrededor cuando el tren hace algun movimiento horizontal brusco, entra en una curva o bien frena. La mano que usan para sostener el libro que leen podría ser usada para sujetarse en cualquier parte, o al menos intentarlo. Sin embargo, y con todo el descaro del mundo, continuan disfrutando de su lectura pese a ser conscientes de que están aplastando al prójimo.

- Personas que duermen. Por increible que parezca, hay muchísima gente que duerme en el tren. No estoy hablando simplemente de cerrar los ojos. Duermen de verdad, como si estuvieran en la cama, con la diferencia de hacerlo, en este caso, en perfecta posición vertical. Ésto es algo que había visto hacer a los astronautas en entornos de ingravidez, pero no a las personas en general. ¿Cómo es posible semejante hazaña? Como los pasajeros están aglutinados hasta un punto en el que se hace difícil hasta respirar, las personas que se encuentran alrededor de úno ejercen de pared y evitan la caida. Aquellos desconsiderados que duermen de pie, lo hacen contenidos por aquellos que están a su lado, sobre los cuales recae la engorrosa tarea de aguantar el peso muerto del dormilón de turno durante el tiempo que dura el viaje. En resumen: duermen a consta del sufrimiento de los demás, sin que aparente importales demasiado.

- Agarrados. Este es el grupo de gente que se aferra a un lugar del vagón, generalmente al lado de las puertas, y no lo sueltan por nada del mundo, aunque dificulten el flujo de pasajeros bien sea al entrar o al salir. Este tipo de viajeros, que por desgracia no son pocos, suele monopolizar las zonas contiguas a las puertas para poder así bajar en su estación nada más abrirse éstas, ahorrarse la cola para salir y ganar así unos segundos de tiempo que, al final, no le servirán absolutamente para nada. Al apalancarse al lado de las entradas del vagón y reducen el espacio hábil por el cual el resto de los pasajeros puede pasar por la puerta, de forma similar al efecto que ejerce un embudo en una botella.

¡ De aquí no sale nadie, por mih cohone !- Vagos. Este es uno de los grupos que consigo comprender menos, pero seguramente uno de los más numerosos. En Japón los trenes paran siempre en el mismo punto de la estación, con precisión casi milimétrica. Esto quiere decir que uno puede subirse al tren por la puerta exacta que le dejará más cerca de la salida o de las escaleras mecánicas de la estación donde se apeará. Supuestamente esto lo hacen para caminar menos por el anden al bajarse del tren y para ganar algunos segundos de tiempo al salir. Lo de caminar menos por el andén no tiene significado alguno. Con un poco de sentido común es fácil darse cuenta de que lo que se uno se ahorra de caminar por el anden a la hora de bajarse del tren, lo tiene que caminar igualmente antes de subirse. La distancia recorrida es exactamente la mísma. Lo de ganar unos segundos de tiempo tampoco tiene mundo sentido, porque los 20 segundos que uno se ahorra no van a marcar ninguna diferencia La cuestión es que estas personas siempre van a intentar subir, por todos los medios posibles, en el vagón y puerta que les deje más cerca de la salida en su estación de destino, que por norma general es la estación del centro donde baja todo el mundo. Da igual que el vagón esté a punto de explotar, y que la gente que va dentro se encuentre al borde de morir asfixiada. Apretarán todo lo que haga falta para subir, sin que importe en absoluto que los primeros vagones del tren vayan parcialmente vacíos, o que en los vagones contiguos viaje menos gente. Cualquiera que venga a Japón y tome el tren a la hora en que la gente va a trabajar, se dará fácilmente cuenta que siempre hay tres o cuatro vagones completamente llenos y otros que, por lo contrario, no van tan cargados. El motivo aquí expuesto es lo que causa esta situación.

La gota que acaba de colmar el vaso de agua es que la gran mayoría de los japoneses no se duchan por la mañana. Lo hacen por la noche y por lo general prefieren bañarse a usar la ducha. Esto quiere decir que los trenes van llenos de personas que no se han duchado después de haber pasado horas durmiendo y que desprenden el olor corporal que esto conlleva. Uno se puede imaginar que el tren no huele precisamente a rosas. No voy a entrar en más detalles: que cada uno saque sus propias conclusiones sobro cómo puede ser el ambiente que se respira dentro del vagón como consecuencia de este hecho. Luego muchos van diciendo que los occidentales olemos mal y por eso no se quieren arrimar mucho a nosotros en los trenes, cuando yo me he acabado de duchar hace poco y ellos vienen directamente de sudar la cama.

En los paises occidentales hay una tendencia a pensar que Japón es un país donde todo está calculado y diseñado para un perfecto funcionamiento. Así mísmo, existe la creencia de que los japoneses son gente muy educada, pulida y considerada. Esto contrasta con una realidad que es muy diferente a todos los estereotipos que se han ido creando a lo largo de muchos años sobre este país y que, en la mayoría de casos, no son más que el fruto de un profundo desconocimiento y en otros de una idealización por lo general bastante infundamentada. Para comenzar a entender la realidad no hay más que pasearse en tren por la mañana y abrir los ojos en un lugar en el que, paradójicamente, muchos los cierran.

20 Comments:

  • Me ha encantado la entrada, y es que es algo que yo siempre he pensado de los trenes japoneses y los japoneses en general.

    Y eso que siempre que he ido, lo he hecho como turista, de forma que no he subido a los trenes a las peores hora, pero aun así el tema de la gente que le echa morro y que apesta se sigue notando igual...

    En mi caso, la vez que peor lo pasé fue volviendo de Tokushima a Okayama el primer día del Awa Odori, en el último tren. Iba, como es de suponer, petado, pero es que sólo tenía 3 vagones, y había un tren cada hora y media.

    Todo eso de la organización de los japoneses caía por su propio peso. Y lo de la educación, igual, porque claro, nadie quería quedarse a pasar la noche en Shikoku :D

    Saludos
    Luis

    By OpenID luisete, at vie. abr. 11, 12:09:00 a. m. GMT+9  

  • la planificacion de trenes es horrible... hombre si metieras un tren lleno a rebosar, lleno de blancos unicamente oleria a tigre de diente de sable.
    Eso si... los trenes matutinos yo creo k son caldo de cultivo de virus por eso la gente se costipa tanto y pilla gripes a la velocidad de la luz.
    la culpa la tiene el aire viciado de tanta gente en tan poco espacio, todos ahi, como sardinitas, pillando de todo.
    en fin... butifarra country

    By Blogger la Nouvelle Amelie, at vie. abr. 11, 09:48:00 a. m. GMT+9  

  • Hola.

    La verdad es que tienes toda la razón. Pero más que olor corporal a mi lo que me desespera es el mal aliento matutino. Llegan tarde casa porque trabajan más de 12 horas al día. Se ponen a remojo en el ofuro, se meten en la cama, duermen unas 4 o 5 horas como mucho. Se levantan, enfundan el traje y corbata, muy posiblemente con la misma camisa del día anterior y así mismo salen a pillar el tren.

    A lo sumo se toman algún cafe de lata de una máquina que pillen por el camino. Como resultado tenemos unos alientos de perro que alimentan.

    Yo uso la Rinkai-sen una de las que más se peta en Tokyo. Cada mañana es un infierno. Intenté buscar vagones menos llenos pero fue inutil.

    En realidad el problema no es de la gente. Es un problema social de pésima planificación urbana.

    Ritmos de trabajo absurdos, gente que no tiene tiempo ni para la higiene personal. A eso le sumamos un crecimiento de los nucleos urbanos sin tener en cuenta el aumento de la población. Japón se reduce a Tokyo y algunas ciudades más como Osaka. Pero no mucho más que eso. El resto del país está desaprovechado, ciudades pequeñas.

    Ya es demasiado tarde que lo arreglen. Hay que joderse...

    By Blogger Pietro Zuco, at dom. abr. 13, 01:33:00 p. m. GMT+9  

  • Primero de todo, felicidades por volver a escribir estas entradas, que de forma educada y bastante objetiva describen situaciones de la realidad japonesa ^_^

    Segundo, decir que quién no se consuela es porqué no quiere, claro está. Esto viene por lo de que os paguen tarde y mal, claro.

    Sobre los trenes, núnca he estado en Japón, pero con decirte que paso de entrar en un metro de Barcelona si va bastante lleno (bastante vacio en Japón) imaginate... no podría trabajar en ese país.

    Lo de los horarios es otro tema cachondo, que aquí también se estila bastante en algunas oficinas. ¿De que sirve ganas una pasta, por ejemplo, 35.000 euros anuales si luego estás currando desde las 9:00 a las 11:00 de la noche y otro gana 28.000 euros anuales pero cada día sale a las 18:00? Al final estás cobrando lo mismo a euro/hora y para colmo pierdes parte de tu vida, te estresas, te agobias... en fin, en Japón ya es algo díficil de cambiar.

    Quizás cuando venga un super Tsunami acompañado de algun Sismo bestial... entonces empiecen a enteder que las ciudades de más de 5 millones de habitantes no son la opción más ecologica, comoda y estrategica.

    Saludos.

    By Blogger Capmanu, at lun. abr. 14, 01:06:00 a. m. GMT+9  

  • saludos majo!! kuanto tiempo!!!


    bueno espero ke estes bien!!

    una kosa ke no estoy deacuerdo contigo, eske ahora mismo en españa somos 40 millones de avitantes 42 o 43 si sumamos a los inmigrantes que an llegado nuevos.......pero no somos 45 millones.

    y la verdad, yo aki ke vivo en valencia, estoy muy kontento se vive muy bien, y no hay ni masificaciones, ni malor royos ni violencia ni nada.......

    estoy super contento de vivir en esta ciudad!!

    ke trankilidad!!

    te dejo mi fotolog y pasate algun dia si kieres,ok?

    ki wo tsukete!!

    :D

    www.fotolog.com/mikifujimoto


    saludos!!

    matane!!

    :)

    By Anonymous mickys, at mar. abr. 15, 04:48:00 a. m. GMT+9  

  • Muy bien, que bueno que vuelves a escribir.
    Deberias tener un cargo político como concejal o alcalde para poder solucionar los problemas que ellos mismos no ven, pero eso es soñar, con lo cerrado que son, asi lo soluciones, para ellos estaras estorbando, ya que tu no piensas como ellos porque no eres de allá. no es así?.
    Suerte. no dejes de postear!!

    By Blogger AndreS, at mar. abr. 22, 03:47:00 p. m. GMT+9  

  • No me digas que tú también currabas en NOVA... igual hasta te ví por el MM Center... yo era una de las newbies.

    By Blogger xirimiri, at mar. may. 06, 02:15:00 a. m. GMT+9  

  • Hola

    Xirimiri: No, no hemos trabajado en nova, pero tenemos amigos que sí que han trabajado.

    By Blogger R - ヘ(゚∀゚ヘ)アヒャ, at mar. may. 06, 05:17:00 a. m. GMT+9  

  • Después de leer tu post la Renfe me parece una maravilla :D.

    Enhorabuena por el blog, me parece de lo más interesante para conocer a fondo el país nipón (que como turista se ve todo de color de rosa).

    By Blogger Fetish femina, at mar. may. 06, 04:40:00 p. m. GMT+9  

  • Hola, he llegado a este blog por casualidad y el comentario que aquí te hago es acerca del blog en general .
    Me ha encantado toparme con esto, porque me interesa mucho Japón pero realmente no he vivido allí aún y desde luego estoy cansado de ver entradas de otras webs que sólo ensalzan Japón (en plan otaku) sin dar una visión crítica con la que poder contrastar los tópicos que ya tenemos tan anclados por ejemplo en España.
    Desde luego que me parece una visión muy realista y me hace replantearme muchas cosas a cerca de mi futuro cercano.
    Gracias! Saludos!

    By Anonymous Anónimo, at mar. may. 20, 06:20:00 a. m. GMT+9  

  • Fantástico, mucha ausencia ajaja, pero tu artículo a sido sencillamente genial, también llegué por casualidad, por querer aprender sobre japón, más que el idioma (que igual desearia aprender..pero que el dinero impide) este ha sido el lugar que mejor explica como se vive allá.

    Gracias por el artículo, estaré a la espera del siguiente, aunque demorer otros varios meses jeje.

    Daniel Vegas - Valdivia - Chile

    By Blogger Daniel, at mié. may. 21, 02:09:00 p. m. GMT+9  

  • Bueno, no voy a hacer un artículo de esto, obviamente, pero para quien le interese la mentalidad japonesa, que se mire esta entrevista. No se hasta qué día va a estar disponible via web, pero me ha parecido interesante.

    http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=513543&idseccio_PK=1006&h=

    By Blogger R - ヘ(゚∀゚ヘ)アヒャ, at mié. may. 28, 08:14:00 p. m. GMT+9  

  • Típico blog de extranjero (normalmente profesores, todo hay que decirlo) que vive en Japón, Corea, China, Taiwan o Hong Kong. En todos estos países, como por cierto pasa en casi todo el mundo excepto Europa y EEUU, hay una o dos ciudades principales (Tokyo, Seúl, Beijing y Shangai, Taipei, Hong Kong). Esta situación también se da en Reino Unido con Londres y en Francia con París, por poner dos ejemplos europeos. Sin embargo, nadie se mete con los ingleses o con los franceses por no poder solucionar el "problema" con el transporte público abarrotado en hora punta. Pero los occidentales que viven en los países que he mencionado antes sí se meten con los países en los que viven y piensan que ellos solucionarían los "problemas" en dos segunditos si les dejasen. Pura prepotencia occidental que llevo viendo día tras día en los veintitres años que he vivido en Asia entre Tokyo, Osaka, Seúl y Hong Kong. Por cierto, en Osaka y Seúl asesoré a las respectivas corporaciones municipales. Eso sí, lo hice desde el respeto y sin escribir blogs en los cuales me quejaba de sinsentidos pero no aportaba soluciones realistas a supuestos "problemas".

    By Anonymous Jordi Mascardó, at vie. may. 30, 10:44:00 p. m. GMT+9  

  • Jordi:

    Entiendo tus críticas, pero creo que no has entendido el propósito del blog. Reconocemos que el sistema de transporte público de Japón es magnífico, el mejor del mundo, y damos gracias por que lo sea. Nuestra intención no es solucionar las cosas, más que nada porque sabemos exactamente cual es la actitud de los japoneses ante cualquier comentario de extranjeros: pasar olímpicamente.

    Nuestra intención, con este blog, es dar a ver a los muchos hispanoparlantes que alucinan pepinillos con Japón que este país no es jauja, y que se van a encontrar problemas como en cualquier parte. Hemos tratado el tema del transporte porque es uno de los temas más comentados sobre Japón en España, por lo de que la gente va apretada (aunque pienso yo, se va peor en la linea 3 del metro de Barcelona según en que momento), así que por favor, entiende que no se trata de prepotencia extranjera. Un extranjero prepotente es el que dice " en mi casa lo hacemos mejor", y nosotros, en cambio, damos crédito a lo que está bien hecho, e intentamos ver por qué pasa lo que va mal, y en estos casos sí que es necesario tener algo con que compararlo, porque lo que uno no puede hacer es estarse mirando el ombligo constantemente, como, de hecho, hacen los japoneses con muchísimas cosas, los españoles con muchísimas otras, y, en el fondo, todas las sociedades hacen. Todo el mundo piensa que vive en el mejor lugar del mundo, y ante eso se puede hacer poco, porque es algo que afecta a las opiniones y creencias de cada uno. Nosotros simplemente intentamos aportar nuestras experiencias y de ellas sacar unos datos.

    Tu experiencia en muchos paises te ha hecho ver, con razón, que el sistema de transporte de Japón es quizás el mejor, y estamos de acuerdo 100% contigo, pero eso no quita que haya problemas. La gente suele quedarse con una imagen fragmentada de la sociedades que le son lejanas, y creemos que conseguimos contribuir un poco a desmitificar muchas cosas de Japón, para que la gente no se lo vaya creyendo todo.

    Espero que esta aclaración te permita ver que no lo hacemos por prepotencia. Yo me fui de Japón porque, académicamente, ya le había exprimido todo lo que pude y he acabado apuntando hacia EEUU. Coelacanth ama a Japón, y es precisamente por eso que le duele que haya cosas que se podrían solucionar pensando un poco, rompiendo inercias nocivas, como lo de los horarios laborales, por ejemplo, y que, en cambio, se dejan tal como están. Él, y yo, por la parte que me toca por haber vivido tiempo allí y haber estado en el mundillo de japón y su cultura bastante tiempo, no vamos con una actitud prepotente, y creo que la gente nos malinterpreta cuando piensa eso. Si fueramos prepotentes occidentales, enviaríamos a Japón al cuerno, y nos preocuparíamos por otras cosas, como nuestro país, pero como he comentado arriba, es precisamente porque nos duelen según que cosas, que queremos darlas a conocer.

    No pienses, por favor, que defensamos la manera occidental de hacer las cosas sobre la japonesa en todos los casos. Sabes tan bien como nosotros, o mejor, seguramente, los enormes problemas que tienen todos los países en los que has vivido, y somos conscientes de que no hay ningun lugar perfecto. Simplemente hay casos puntuales en los que hay cosas que se hacen mejor en un país, y casos en que se hacen mejor en otro. Ya querría tener yo aquí en Tarragona el sistema de tren de Japón, ni que tuviera que ir apretado como una sardina; sería un pequeño precio a pagar. O sea, que, como ves, valoro el sistema japonés, y me daría con un canto en los dientes para que lo implantaramos en españa, con todos sus defectos, si hace falta, pero, en el caso del artículo de coelacant, él lo analiza desde el punto de vida de una persona que trabaja y vive en Japón, y que ama ese país, así que considero que es normal que se haya centrado en sacarle los fallos a un sistema del que él saca provecho, pero del que también tiene que sufrir sus miserias.

    Entiendo que te hayas sentido aludido indirectamente al haber trabajado para el ayuntamiento de Osaka. Quizás no deberías tomartelo tan a pecho, pues eso parece dar a entender que te estés responsabilizando de todo lo bueno y malo de ese sistema, y sabes bien que una administración pública depende de muchas personas. No queríamos ofenderte y creemos que realmente no hay motivo para que te ofendas.

    En resumen, que has entendido mal la función de este blog. No pretendemos arreglar las cosas, sino dar a conocer la realidad del día a día. Y creo que no hay que tomarse lo que comentamos como una actitud imperialista de desprecio hacia la sociedad japonesa. El mundo no se divide en blanco y negro, conmigo o contra mí, parte de la solución o parte del problema. Puede que hayas interpretado este artículo, y, en caso que los hayas leido, los demás, como algo prepotente, pero como verás, hay muchos otros lectores que no lo han intepretado así, sino como nosotros pretendíamos que lo interpretaran. Ante eso, evidentemente, podemos hacer poco, a parte de aclararte, en esta respuesta nuestras intenciones en este blog.

    Espero que con esto nos hayas entendido algo mejor.

    Atte.
    R - ヘ(゚∀゚ヘ)アヒャ.

    By Blogger R - ヘ(゚∀゚ヘ)アヒャ, at sáb. may. 31, 12:14:00 a. m. GMT+9  

  • No suelo responder a las personas que dejan comentarios en mis entradas, por falta de ganas y de tiempo. Sería el cuento de nunca acabar: existen tantas opiniones como personas. Si que soy más propicio a responder a ataques directos que están basados en presuposiciones completamente infundamentadas.

    R - ヘ(゚∀゚ヘ)アヒャ ha sido muy benevolente en su respuesta sobre el comentario de Jordi Mascardó, pero yo no tengo intención de hacer lo mísmo.

    El Sr. Mascardó cataloga el contenido de esta página como “tipico blog de extanjero”. Como apuntan muchos comentarios de gente que ha llegado al blog por casualidad, debo apuntar que la gran mayoría de blogs escritos por extranjeros sobre Japón son el típico blog que se encarga de ensalzar lo bonito que es el país y lo bien que funciona todo. Somos uno de los pocos blogs que analiza Japón desde un punto de vista crítico no favoritista. De hecho el blog nació precisamente para intentar contrarrestar de alguna manera la versión distorsionada que ofrecen cientos de blogs que hablan sobre este país y que están escritos por gente que no lleva viviendo aquí el tiempo que es necesario para entender en profundidad muchos aspectos de la vida y cultura japonesas. Si indagamos todavía más, veremos que aquellos blogs que están escritos por gente que lleva aquí 10 años o más, como llevo yo, muestran opiniones mucho más similares a la nuestra que aquellos que están escritos por gente que viene aquí 2 años y vuelve a su país de origen sin haberse podido sumergir realmente en la sociedad que los rodeaba.

    El segundo punto que me gustaría comentar es que yo no encajo en la definición de típico extranjero. Llegué por primera vez a Japón a los 18 años y vivo permanentemente aquí desde los 19. He cursado estudios universitarios en Japón, mi experiencia laboral se centra exclusivamente en este país ya que nunca he trabajado fuera de sus fronteras, he estado y estoy en su sistema como cualquier otro japonés y casi no me relaciono con personas extranjeras. Siendo natural de Barcelona es cierto que he vivido allí 19 años, pero cogido de la mano de mis padres y sin conocer realmente la sociedad que me rodeaba, como cualquier otro crío antes de entrar a la universidad. Aquí es donde me crié como adulto y donde me casé. Conozco este sitio muchísimo mejor que mi país natal y por descontado mejor de lo que lo conoce cualquier japonés medio, que no es capaz ni de decir ni quien es el alcalde de su propia ciudad, ni como funciona el sistema político de su país. A muchos japoneses les hace gracia que conozca Japón mejor que ellos mísmos, hecho que me situa muchas veces como centro de risas de la conversación, tachandome de “extranjero raro”.

    Como cualquier otro ciudadano, pago mis impuestos municipales y estatales. No quiero dar datos precisos sobre mi renta, pero estoy pagando una media de 2500 euros anuales en impuestos directos sobre mi salario, sin contar los 80 que debo abonar mensualmente en la ventanilla del ayuntamiento en concepto de seguro médico. Es un pastón y ya que no tengo derecho a voto tengo, como mínimo, derecho a quejarme sobre todo lo que me parezca inapropiado. Por poner un ejemplo, no me hace ninguna gracia que el dinero que pago al fisco sea utilizado para financiar posters que digan “paremos a los extranjeros en la misma orilla” o cosas por el estilo. Supongo que hasta aquí muchos lectores se sensibilizarán con mi opinión.

    Por su parte, España realmente me trae completamente sin cuidado. Primero de todo porque vivo ajeno a todo lo que pase allí. Pocas cosas siguen conectandome con ese lugar, y de las pocas que hay cada dia quedan menos. Ya pueden tener problemas de empleo, inmigración o transporte, o puede estar, como muchos dicen, patas arriba: me da completamente igual. La influencia que ejerce sobre mi vida es la misma que puede tener cualquier otro país como Tailandia o Tokelau. Por lo tanto, la prepotencia de la que habla el Sr. Mascardó en su comentario, es inexistente. Me quejo de lo que me parece incorrecto como se quejan de la misma manera muchos japoneses que ven las cosas de la misma manera que las veo yo y a los cuales, por ser de naturaleza incompatible, es imposible aplicarles el mismo criterio al cual yo he resultado sujeto. Más faltaria que de ser ellos sea una queja fundamentada, y de ser yo no pase de una mera fanfarronería fruto de mi supuesta prepotencia.

    Respecto a la acusación de no aportar soluciones realistas al problema, leyendo detenidamente entre lineas, no es muy dificil ver que, en este caso concreto, apuesto por la descentralización generalizada de las compañías en favor de una distribución más equitativa sobre el territorio nacional, que a parte de reducir daños en caso de desastres naturales, también estimularía la creación de un sistema de transportes más eficaz y descongestionado.

    Vamos, que de hacer una crítica sobre el blog, mejor hacerla sobre hechos sustanciales en vez de suposiciones insubsistentes. De lo contrario damos vueltas hacia ninguna parte perdiendo el tiempo como seguramente lo estoy haciendo al escribir esta respuesta.

    Coelacanth

    By Blogger Coelacanth, at sáb. may. 31, 03:28:00 a. m. GMT+9  

  • Buenas,
    Voy a añadir tu blog a mis feeds para conseguir "el toque agridulce" en la plétora de blogs sobre Japón en castellano que tengo en Netvibes. La verdad, da la impresión de que lo pasáis fatal allí por la acumulación de nociones negativas, que aunque no sean lo único que se comenta, sí forman un gran mayoría.

    En fin, algo bueno habrá para que sigáis allí. Me imagino (porque no lo sé), que al final la tierra de uno es algo querido, aunque te puteen, o esté llena de contrasentidos.

    En cualquier caso, gracias por el esfuerzo y el fresco punto de vista.

    By Blogger C. Clavo, at mar. jun. 03, 12:15:00 a. m. GMT+9  

  • Voy a comentar el artículo desde una perspectiva general, pues no me veo capaz de añadir nada al excelente análisis de Coelacanth dentro de la dimensión japonesa. A mi me parece que el artículo es, en general, muy positivo hacia el funcionamiento del sistema ferroviario japonés y que los problemas que expone son más una cuestión del comportamiento colectivo de los usuarios.

    El problema de la movilidad es algo común en las sociedades industriales, y no parece que se den pasos decididos hacia su mitigación. Como apuntáis, la única vía de escape es la descentralización. Ello reportaría muchos beneficios a la vida de las personas y evitaría la proliferación de las megápolis. Lo curioso del tema es que deberíamos preguntarnos por qué hemos llegado a esto si de hecho ya partimos de la descentralización antes de la revolución industrial.

    Es interesante que apuntes la amenaza del factor sísmico, especialmente cuando en Japón es un factor para nada extraordinario y que de hecho se tiene en cuenta desde hace tiempo en todas las construcciones. De hecho los fenómenos sísmicos son perfectamente naturales, aunque en la escala de tiempo de la vida de un humano tendemos a pensar que «siempre pasan en casa del vecino». En cambio, en Japón no pueden decir que es un fenómeno tan raro y efectivamente deberían tenerlo más en cuenta mediante la descentralización de sus recursos vitales. Lo cierto es que las personas tendemos a pensar poco en las catástrofes «inusuales» y nos acogemos al subterfugio de la negación y de nuestra «superioridad». Lo mismo puede decirse del tema Peak Oil, que muchos ignoran pero cuyos efectos podrían ser mayores que un terremoto, por decirlo de alguna forma.

    Lo que no tiene sentido es sostener el modelo de suburbios residenciales totalmente separados de toda industria que los alimenta. En Japón aun han sabido usar el transporte público eficazmente para evitar el transporte privado, pero en otros sitios como USA o España la cosa es peor. Y todo esto se da en países que son importadores netos de petróleo, aumentando su dependencia (=vulnerabilidad) y sus efectos contaminantes.

    En el pasado la pequeña industria estaba integrada dentro de las poblaciones, pero por alguna razón se empezaron a segregar hacia polígonos industriales. Decían que así reducían el transporte entre fábricas o empresas al estar todas más compactas, a la vez que las ciudades serían lugares más gratos donde vivir (sic), pero lo que se ganó en desplazamiento de mercancías se perdió en el movimiento de personas.

    Yo creo que mientras persista la elevada disponibilidad energética de la actualidad, estos problemas no van a plantearse seriamente (es decir, sin cambiar un problema por otro a más largo plazo, que es la forma actual de «resolver»). En cuanto la producción de petróleo empiece a dar signos de no poder crecer a la par que nuestro desarrollo, no habrá otro remedio que hacer las cosas más pequeñas y locales. En el último siglo hemos vivido una fiesta de la energía fácil y barata que ha hecho creer a muchos que todo es posible incondicionalmente. La movilidad es sólo un reflejo de la alta temperatura de las sociedades avanzadas, igual que las moléculas de agua en estado gaseoso se mueven mucho más que las de un cubito de hielo.

    Finalmente decir que me parece que gastáis mucha energía vital en replicar a los visitantes que discrepan de vuestras tesis, aunque también ello revela que defendéis y os responsabilizáis de vuestras afirmaciones. Es por ello que os sigo leyendo después de tanto tiempo.

    Sin más, desearos que sigáis publicando, aunque sea poco, pero con este nivel de calidad.

    By Anonymous Canduterio, at dom. jun. 08, 12:47:00 a. m. GMT+9  

  • Chapeau, Canduterio.

    Bueno, el tema del petróleo ya lo estamos sufriendo. Justo ahora están empezando a invertir en serio en mejorar los coches electrónicos, y espero que en 10 años o menos todos vayan así, y que la gente se replantee sus necesidades de transporte, o acabaremos autofagocitandonos.

    Sobre lo de contestar a la gente, la verdad es que si alguien me entra a marcar el terreno meando sin argumentos, me toca las narices. Puedo comprender que alguien me malinterprete, pues eso depende de muchas cosas, pero no puedo aguantar que me insulten. Creo que las críticas hay que hacerlas con argumentos, y si no, callarse, o al menos, ser moderado y admitir que no se sabe bien de qué se habla. Como has visto, en este blog ha habido críticas constructivas, gente que no ha entendido la situación, gente que se cierra en banda, y cafres con un complejo de superioridad mal entendido que tarde o temprano se les girará en su contra. Por eso apreciamos comentarios hechos con el coco, como los tuyos.

    By Blogger R - ヘ(゚∀゚ヘ)アヒャ, at dom. jun. 08, 12:57:00 a. m. GMT+9  

  • Aunque sea salirse del tema del post, no puedo evitar replicar a lo de los coches eléctricos, pues el hecho de ser solución depende de mucho más que ellos mismos. Para empezar, un coche eléctrico en la actualidad es simplemente una diferencia en el lugar donde «sale el humo»: en un coche convencional sale por el tubo de escape, y en el eléctrico sale por la chimenea de la central eléctrica más cercana. Puesto que el principal aporte en la generación eléctrica son los combustibles fósiles y la nuclear, poco se mejora en la actualidad con tales vehículos, salvo el mantener a flote la grotesca industria del automóvil.

    En el caso de que la electricidad que llena las baterías del vehículo provenga de una fuente limpia como la solar o eólica, me remito a la viñeta que dibujó un colega mío bastante empapado en estos temas. Espero que la interpretes correctamente, pues en ella está el quid de todo. Los coches eléctricos-solares que son autónomos de verdad (descontanto la energía para fabricarlos) ya los conocemos: son esos chismes forrados de placas fotovoltaicas, con ruedas casi de bicicleta que apenas pueden cargar con el piloto.

    Y si en lugar de hablar de coches privados hablamos de camiones pesados, barcos o aviones, la cosa se complica tanto que me veo incapaz de encontrar algo palpable que no esté dentro del campo puramente experimental, con el agravante de que un experimento que funciona en un laboratorio puede no ser apto para su implantación a escala mundial y en el plazo de tiempo que necesitamos para tomar el relevo.

    Por ejemplo, te invito a echar un vistazo a la magnífica web de Red Eléctrica de España, quizás una de las más transparentes a nivel mundial por lo que se refiere a información en tiempo real y orígen de generación eléctrica. Fíjate en la aportación de la Eólica y su variación en varios días (abajo se puede cambiar la fecha) y verás que si dependíeramos sólo de ella habría que empezar a inventar una «danza del viento» para invocarlo aquellos días que todos quedásemos a oscuras. Si a esto añadimos que de noche no podemos contar con la solar...

    O sea que más bien yo veo la «solución» en lo segundo que dices, «que la gente se replantee sus necesidades de transporte», es decir, reducir el consumo para podernos adaptar a lo poco que podemos aprovechar de las energías renovables. Una cosa es que exista mucha energía renovable y otra que los humanos la podamos aprovechar sin que con ello nos carguemos aun más el chiringuito forrando todo con placas solares o molinos de viento.

    By Anonymous Canduterio, at dom. jun. 08, 02:34:00 a. m. GMT+9  

  • Hola, Canduterio.

    No cuestiono en absoluto lo que dices del coche eléctrico. Al final, se gasta, o mejor dicho, malgasta energía al usarlo. La cuestión es que usar un coche electrico, aunque no te soluciona el problema (más bien lo aplaza, que es lo que hacemos los humanos, por desgracia, con todo), lo que te hace es quitarte de enmedio el problema del encarecimiento del petróleo, algo por lo que ha habido guerras, y habrá más todavía (y si no son guerras por el petróleo, tranquilo, que será por el agua o la comida).

    Tengamos en cuenta que cualquier movimiento requiere consumir energía, es algo de perogrullo. Lo que pasa es que en, digamos, 10.000 años hemos pasado de ir a pinrel a usar trastos enormes con un consumo energético brutal (y a esto le llamamos progreso, figurate...).

    En todo caso, como solución falsa, o sea, como aplazamiento del problema, las baterías de los coches eléctricos han avanzado una barbaridad los últimos 5 - 6 años, y en 5 o 6 más ya permitirán autonomías respetables de movimiento. Lo que pasa es que la gente tiene que entender que no se puede seguir malgastando energía ni tan solo en ese sentido, y supongo que, cuando todo el mundo vea que algo tan rápido como era poner gasolina al tanque del coche se convierte en una lenta y pesada espera de horas para cargar 300 km más en el coche, se darán cuenta de que no se debe usar el coche a lo tonto; en un futuro, actitudes como la de los anuncios de BMW, de "te gusta conducir?" tienen que reconducirse, o, como civilización, moriremos de éxito.

    Yo creo que se podría sacar mucha energía de fuentes renovables, pero la inversión que se tendría que hacer en construcción, mantenimiento e interconexión de todas las partes sería tan grande que casi sería más práctico desaparecer como especie o volver a las cavernas, la verdad. Imaginate meter (y mantener) molinos en todos los acantilados del mundo, y o placas fotovoltaicas cubriendo entero el Sahara. A mi no me parecería una mala solución a corto plazo, total, hemos enguarrado tanto el mundo por tontería que cargarnos el paisaje para hacer algo medianamente útil es un mal menor.

    Como metáfora, digamos que los occidentales somos, como civilización, como un obeso mórbido que no puede parar de comer barritas de golosinas (eso sí, light xD), y que, en vez de solucionar su problema y adelgazar, aún engorda más.

    En resumen, soy muy pesimista respecto al futuro a largo plazo de todo esto, y creo que nos tocará vivir unos años de estancamiento hasta que se consiga mejorar el tema de la gestión de recursos a escala mundial. El mundo ha cambiado más en 300 años que en los 10.000 anteriores, y en especial, más en los útlimos 60 años que en los anteriores 300. No podemos asumir que todo va a crecer siempre de forma exponencial y que el mundo va a poder aguantar, sobre todo si Inda y China deciden empezar a malgastar recursos como EEUU y si los países del tercer mundo acaban heredando las tecnologías que en el mundo avanzado queden obsoletas, perpetuando así los problemas. Cambiar a coches eléctricos nos permite aplazar el problema para tener más tiempo para, primero, buscar una solución algo más estable y, segundo, para empezar a asumir que no podemos seguir así como hasta ahora. Estoy de acuerdo, en todo caso, con lo que dices: no es una solución; pero creo que tampoco se puede tener todo de golpe, pues hay intereses creados y muchas inercias sociales, económicas y culturales creadas que no se cambian porque sí en 2 días: hay que ir paso a paso, pero sin parar.

    Nota: vaya panorama, como para plantearse tener hijos, jaja...

    By Blogger R - ヘ(゚∀゚ヘ)アヒャ, at dom. jun. 08, 03:13:00 a. m. GMT+9  

Publicar un comentario

<< Home